Rama Sacerdotes Diocesanos Schoenstatt Chile

Diciembre 1, 2007

Correos, Ecos

Archivado en: Correos, Ecos — ramadiocesanos @ 1:08 pm

CORREOS, ECOS… P. José Antonio Bohuytron S. Trujillo (Perú)Muchas gracias por el envío del Boletín Rama de Sacerdote Diocesanos de Schoenstatt.A nosotros desde este lugar del Perú nos permite estar al día de todos los logros y bendiciones que el Señor a través de nuestra Mater sigue derramando en bien de tantos hermanos sacerdotes.Aprovecho para comentarte que el día 18 de Octubre hemos tenido la Peregrinación anual al Santuario, y aunque  ha sido la primera vez que se ha realizado un jueves y no un domingo, se temía que tendrá poca acogida, sin embargo no ha sido así, se ha contado con la participación de muchos peregrinos, aunque es verdad que muchos de ellos han sido alumnos de colegios por donde peregrina la Mater Peregrina. Pero en general todo ha sido muy bonito.Ahora ya hemos iniciado la preparación de las fiestas aniversarias de la Consagración de nuestro Santuario, pues el 8 de Diciembre cumplimos ya 7 años. Para resaltar esta fiesta tendremos una serie de actividades entre las que se encuentran Rosario de la Aurora, una jornada de oración de 9 a 5 p.m. un triduo y la Misa de fiesta, para terminar con un almuerzo de confraternidad.Nos encomendamos a vuestras oraciones por el éxito de estas fiestas aniversarias.Desde por aquí seguimos suplicando a la Mater, por el aumento de sacerdotes a la Rama de Sacerdotes Diocesanos.Unidos en la oración.P. José Antonio” Hna Loreto Correa  (Santiago) (13 de Noviembre) “La muerte del Padre Juan Carlos nos ha conmovido profundamente. Los caminos de Dios muchas veces son incomprensibles. Gracias por tus reflexiones,  pues es un llamado fuerte a un exámen de conciencia profundo, a lo más esencial de nuestra vida consagrada, y especialmente para los sacerdotes. Qué cierto es el problema de soledad en la vida sacerdotal. Yo lo leí en el diario el día que viajaba de Temuco a Santiago. Me impactó tremendamente.”   Jose Antonio Bohytron Solano (Trujillo – Perú) (13 de Noviembre)“Muchas gracias por el archivo adjunto que me has hecho llegar y te agradezco también por la reflexión que haces con ocasión de la muerte de este hermano sacerdote. Tienes razón en todo lo que afirmas, pero a nivel sacerdotal diocesano yo también veo con mucha tristeza que no se logra encarnar aquello que ahora tu lo afirmas y que muchos de nosotros lo pregonamos. A veces da la impresión que es también problemas de estructuras, de superiores nuestros. Lo cual sin duda no quita en nada nuestra propia responsabilidad como respuesta a Dios por nuestra vocación.No nos queda más que rezar unos por otros, los que estamos en ese Valle de Lágrimas como por los que se han adelantado en el signo de la fe.En unión de oraciones.” P. Álex Troncoso  (Parral)(13 de Noviembre)“Gracias padre José Luis por su fraternal y paternal preocupación. Sin lugar a dudas su carta expresa el sentir de muchos en estos momentos de tristeza por la partida del P. Juan Carlos. Sin embargo, como dijo Monseñor Ezzati “Hoy no es día simplemente triste, sino lleno de luz y esperanza, porque en el acontecimiento humano que estamos viviendo, brilla la luz del Señor”. Que la esperanza y el consuelo que sólo Dios y la Mater nos pueden dar guíe nuestro camino sacerdotal. Un abrazo y unidos en la oración por el eterno descanso del P. Juan Carlos y la unidad de nuestra rama, me despido en Jesús y María,  P. Alex” P. Mauricio González M (Santiago) (13 de Noviembre)“Gracias por enviarme el boletín diocesano de Schoenstatt y por estas reflexiones tuyas al despedir al P.   Juan Carlos Soto del clero  de Concepción. Las he leído y lo  llevan a uno a revisarse en la comunión presbiteral tantas veces descuidada por nosotros. Gracias una vez más. Rezaré por el P. Juan Carlos  a quien no conocí.Atentamente. P. Mauricio”
               
P. Ignacio Muñoz (Santiago) (13 de Noviembre de 2007)“Muchas gracias Josè Luis. Hermosas y profundas tus reflexiones. Muy unidos en la oración por el hermano sacerdote Juan Carlos. Un abrazo cariñoso. Ignacio Muñoz M.”  P. Rodrigo Delazar (Temuco) (14 de Noviembre de 2007“Gracias por tu crónica sobre el fallecimiento del  P. Juan Carlos soto. No tengo idea las causas de su muerte, pero me imagino el gran dolor y soledad que experimentó.Me uno a ti en tu actividad de ayudar a impulsar un nuevo ardor en la espiritualidad diocesana.Unidos en alianzatu hermano P. Rodrigo”  Mons Ricardo Ezzati, SDB, Arzobispo de Concepción (14 de noviembre) “Gracias por tu comunicación y por la reflexión anexa. Hemos bebido del cáliz del dolor, pero hemos experimentado también la misericordia y la cercanía del Padre en la comprensión y afecto de las comunidades cristianas… Te saluda cordialmente,+ R. Ezzati A.,sdb” P. Julio Guerrero Cordero (Santa Cruz) “muchas gracias padre por su reflexión. Que Dios le siga dando la Gracia”  Mons. Felipe Bacarreza R., obispo de Los Ángeles. “Te agradezco…también tus reflexiones a raíz de la triste muerte de Juan Carlos Soto. Para mí fue bien impresionante, porque el mismo jueves de su muerte y a la misma hora, estaba almorzando en Concepción con Mons. Ezzati y él expresó su preocupación por Juan Carlos. Después regresé a L.A. y en la noche recibí varios llamados telefónicos con la triste noticia. Mons. Ezzati ya tenía decidido que se hiciera un tratamiento completo en Santiago. Pero no alcanzó.Concuerdo contigo en la necesidad de promover una mayor amistad entre el clero. A Juan Carlos lo tuve como alumno en el Seminario y en ese momento nadie sospechaba que pudiera desarrollar una enfermedad tan grave. Lo traté también bastante durante su primera crisis y, después, una vez recuperado, a menudo venía a pedirme material religioso para llevar a los enfermos en el hospital. Ya en L.A. lo vi algunas veces en la Casa del Clero donde almuerzo los lunes. Pero él almorzaba con las hermanas y no venía a la mesa con los sacerdotes. Las últimas veces que lo vi me parecía completamente recuperado.Lo siento mucho por Mons. Ezzati a quien han tocado situaciones tan difíciles en el tiempo que lleva en Concepción.”  P. Marcelo González Cárcamo, (Puerto Montt) (18 de Noviembre)“A esta hora, ya han pasado todas las actividades del fin de semana, en el silencio de la noche leí lo que nos enviaste acerca de la muerte de nuestro hermano sacerdote, no podemos ser indiferentes, creo que la historia siempre nos enseña algo.Creo en la necesidad de la fraternidad sacerdotal, la vida comunitaria, no estamos hechos para la soledad, y cuando esta sobreviene debenos ofrecerlo como medio de salvación.  Además creo que es necesario el acompañamiento a nosotros los sacerdotes jóvenes, pues muchas veces el activismo, la falta de oración personal y el aislamiento de los demás hacen estragos en nuestra vida.  Creo sin embargo que Dios pasa, que nos llama a la conversión, que el está y nos llama a atrévenos a cruzar el mar rojo y liberarnos de nuestras esclavitudes.María, pequeña María es la luz en el desierto ella nos protege en nuestra marcha.Pbro. Marcelo González” Una religiosa de San Bernardo:“Me quedé bastante con lo de amistad y caridad sacerdotal que explica tan bien en palabras del Papa. Los sacerdotes diocesanos, viven muy solos, lamentablemente, una lo ve en los profesores, capellanes de las Hnas. y así en las distintas instancias que surgen para compartir con ellos una se da cuenta de que están solos…y no porque no tengan familia o vivan lejos de ésta, sino por esa falta de tener un “compañero” un “amigo” con quien compartir las experiencias cotidianas y también más profundas.  Creo que el gran sostén que hay reafirmar aquí es el amor a la Mater. Como bien Ud. utilizaba las palabras del PK: “Ella es la balanza que mantiene en equilibrio el mundo!” , también el “mundo de nuestros afectos”. Ella es el pilar fundamental donde un sacerdote debe apoyarse, donde todos debemos apoyarnos. Debe ser tan dura una vida sin Ella… Siguiendo Su ejemplo en Caná, es que también todos debemos tener los ojos y el corazón puestos en “mi prójimo”, para ser capaces de darnos cuenta de la necesidad que otros pasan. Creo que esto cuenta especialmente para los Pastores y Superioras encargados de velar por el bienestar de cada sacerdote, de cada hermana.  Lo que ocurrió con el querido P. Soto, nos debe motivar a rezar tanto más por los sacerdotes. Confiamos en la infinita bondad del Padre y en la Madre-Puerta en que su alma no se pierda, sino que por Ella se salve. Como le decía la semana que nos vimos, me hace pensar especialmente en la formación, en la calidad de formadores que tienen los seminarios, las congregaciones. A veces se pierde mucho de la formación en pequeñas cuadraturas mentales antes que en lo esencial: y es que está ahí el punto: QUE ES LO ESENCIAL. Cada Instituto debiera tener bien claro eso, y enfocar su formación desde esa perspectiva. La formación es un caso difícil, y lo más fuerte es que de ahí nace y se hace la RELIGIOSA o el SACERDOTE que será durante el resto de la vida. Yo creo que ahí está el meollo de todo, en la Congregación una se da cuenta, muchas de las Hnas. que se han salido en estos últimos años, salen con problemas de tipo psíquico, especialmente DEPRESIÓN….no es acaso una alerta??? El caso del P. Soto también lo es para toda la Iglesia.” 

Aún no hay comentarios »

Aún no hay comentarios.

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. URI para TrackBack.

Dejar un comentario

Disculpa, debes iniciar sesión para escribir un comentario.

Blog de WordPress.com.